La cueva en cuarcitas más grande del mundo Cueva Charles Brewer

Text: Marek Audy, Braňislav Šmída


Hace una semana exploré con un grupo de amigos una cueva horizontal en el macizo de Chimanta-tepuy (está más o menos a 100 Km. de Roraima). La boca de entrada el que ya identifiqué antes, tenía 150 m de ancho y 50 m de altura, pasamos detrás de el a través de un pasillo estrecho. El paso del agua lo calculamos en 400 l/s y el diámetro del pasillo variaba de 10 a 50 m. Caminamos a través de la cueva por 3 horas más o menos, el regreso nos tomó una hora menos, nuestro paso lo detuvo una gran laguna destrás de la cual la cueva continuaba. Encontramos la cueva de cuarzo más grande del mundo.
Charles Brewer Carías 5.4.2004


El macizo de Chimanta está compuesto por varias mesetas aisladas de las cuales las más grandes son: Amurí, Churí, Akopán y Murei. Esta unión de los tepuyes y las torres rocosas, ocupan un área de 1470 Km cuadrados, Chimantá es una de las mas extensas de la Guayana.
El punto más alto del macizo está en el Murei-tepuy (Eruoda) con una altura de 2698 s.n.m. En el año 1977 Charles Brewer Carías organizó una expedición científica de ciencias naturales. En el año 2002 fotografió estereoscópicas aéreas y en las que descubrió más tarde una enorme ruptura tectónica (Sima noroeste) y cerca de dicha ruptura, un manantial. Su teoría sobre la existencia de un sistema subterráneo se confirmó, durante su primera expedición, 27.03.04

Primera expedicion

Los 12 miembros de la expedición se transportaron en helicóptero hasta el enorme entrada. Este arriesgado aterrizaje se parecía mas bien a una operación de tropas militares. En el quebrado terreno, el piloto apoyó un patín del helicóptero sobre una roca y los expedicionarios junto con su material brincaron dentro del detrito cubierto por vegetación escasa. Detrás del boca de entrada, más tarde llamado “Boca de mamut” se abrió frente a los exploradoras el espacio más grande, con una rampa cónica de detrito y con una profundidad de 70 m que termina en el pasillo principal de afluencia. Toda la sala de entrada es fenomenalmente multiplicada por la existencia de un corredor lateral de 800 m de ancho por 300 m de alto que se une a una altura media (Galería guácharo). Dicha impresión se multiplica por el ruido del río que brota de lo desconocido. Todo el grupo empezó a caminar por un tunel desconocido y contra la corriente del río, el que en la temporada de sequía, en marzo, apenas tenía el paso del agua 0,4 m cúbicos por segundo. La fuerte corriente a veces hacía cascadas y en algunos lugares desaparecía bajo las gigantes placas de cuarcito caídas desde el techo de la cueva. El ancho de los pasillos llegaba a veces a 50 m con una altura promedio de 15 m. Después de caminar un kilómetro, nuestro camino lo detuvieron varias decenas de metros de una laguna que llenaba todo el pasillo. Charles Brewer Jr., llamado Chayo, atravesó la mencionada laguna a través de la cornisa y descubrió que después continuaba la cueva y se dividía con un perfil más grande dentro del tepuy.
 La primera expedición estuvo equipada solamente con cascos con lámpara, entonces no estaban preparados para el gigantesco descubrimiento de la “Atlántida” subterránea. Todos tuvieron en claro que era necesario equiparse mejor para la próxima expedición, con técnica de documentación y material espeleológico especial. Los miembros de la expedición descubridora, se pusieron de acuerdo en llamar dicha cueva con el nombre de su descubridor, Cueva Charles Brewer.
 Miembros de la expedición:
 Charles Brewer Carías, Charles Brewer Capriles, F. Mayoral, A. Tovar, L.A. Carnicero, F. Tamayo, A. Chumaceiro, E. Wallis, A. Chacón, C. Barrio, R. Guerrero y F. Delascio

Porovnání mohutnosti podzemních prostor Cueva Brewer


Segunda expedicion

Unos días después del regreso de la primera expedición, el Sr. Charles Brewer ofreció su colaboración para la próxima exploración y la documentación de la cueva a los Sres. M. Audy y B. Šmida, descubridores hasta este momento de la cueva clásica de cuarzo más grande del mundo, “Ojos de Cristal” en la parte sur de Roraima (ver Ojos de Cristal). En un corto lapso de 3 semanas, Charles Brewer logró organizar a través del correo eléctrónico (mail), otra expedición muy complicada de material y lógica. No quiso tardar más para terminar la exploración de la cueva. En este país políticamente inestable, están penetradas también por intrígas las ciencias. Por esto existían dudas reales acerca de la posibilidad del robo de tan importante descubrimiento.
La segunda expedición fué preparada minuciosamente y estuvo equipada con la técnica necesaria y altamente sofisticada. El regresó se acordó con el piloto del helicóptero para dentro de 5 días. También calculamos posibles complicaciones o fallas técnicas del helicóptero. Los 7 miembros de la expedición estuvieron preparados para sobrevivir de las reservas alimenticias durante un mes sin problemas . Todo el equipo técnico se almacenó en nuestro campamento subterráneo ubicado en los bloques planos de cuarcito en el entrada principal. Aparte de los botes, trajes de neopreno y equipo para escalar, dispusimos de la técnica electrónica más moderna, teléfono vía satelite, emisores portátiles, técnica GPS, equipo electrógeno y notebook con software para procesar poligon. Nuestra meta principal fué medir lo más exactamente la localidad y obtener suficientes datos para poder realizar un mapa muy detallado. Otro deber importante que tuvimos, fué recoger muestras de la fauna y la flora y recolectar minerales atípicos y espeleotemas y también obviamente foto-documentarlos. El enfoque del poligon principal lo hicimos paralelamente con la exploración. El poligón fué llevado lo más exacto posible, sin exagerar. Los equipos de medición fueron dos.
Aparte del tiempo para dormir o transportarse o comer, casi nos dedicamos básicamente a trabajar. Los datos de medición del camino principal a la cueva, lo metimos a la computadora en cuanto regresamos al campamento básico. Como equipo de medición exacto y perfecto, se mostró el aprobado Topofil Vulcain. La medición de una distancia de 1000 m, se acortó a 60 o 70 m por problemas de comunicación debidos al ruido causado por el río subterráneo que caía en cascadas o fluía bajo los bloques de los enormes pasillos. El equipo venezolano usaba medidor de distancia laser marca Leica Disto en combinación con un medidor de inclinación y compas. La medición de la longitud fué 40 m más corta, porque para distancias más largas hubiera sido necesario usar tripie, esto significaría acortar el paso. La longitud total de la cueva, 4482 m fué calculada de acuerdo a los datos obtenidos.

El río subterráneo tuvo el paso del agua 0,5 metros cúbicos por segundo. Gracias a la temporada de lluvias durante la segunda expedición, el paso del agua subía periódicamente hasta varios metros cúbicos por segundo. En la parte subterránea aparecían sifones y lagunas de varios cientos de metros de longitud, el agua desaparecía y aparecía con intervalos de varias horas. La exploración fué muy riesgosa por esta razón. Existía peligro de aislamiento desde el campamento básico y también peligro de estancia forzosa en el subterráneo, dicho riesgo aumentaba con la distancia recorrida desde la entrada. Después de una experiencia desagradable cuando la entrada se llenó de agua, unos minutos más tarde los exploradores decidimos voluntariamente el encierro en la cueva después del primer punto crítico, colocamos el bote en un sitio más alto y con el equipo para vivaquear entramos al tepuy.

Detrás del supuesto lugar inaccesible, en un cañon de 60 m de ancho, almacenamos los trajes de neopreno y las cuerdas, sin la ayuda de las cuales no hubiésemos podido atravesar el río que subía y bajaba periódicamente. En la cumbre de una pequeña loma que estaba aproximadamente a 2 km desde la entrada, acampamos en un espacio de 200 m. El planetario como llamamos este lugar (90x1150m) es uno de los espacios más extensos de la cueva, aún así no nos sentimos seguros en dicho lugar porque una mañana obscura, la cascada de 3 m que estaba a una distancia de 100 m de nuestro campamento se silencio y esto fué un indicio bastante claro de que seguiría otra inundación. Por suerte, esta vez el nivel del agua bajo en pocas horas, todo el día pudimos explorar y seguimos avanzando hasta la noche hacia el interior del tepuy concientes de que la distancia en línea recta podría ser de hasta 10 Km, porque el hundimiento de Ojos de Cristal en Roraima tiene una distancia de 200 m desde el borde del tepuy.

Los restos de un derrumbe nos impidieron seguir adelante, terminamos en una tercera parte de la anchura del tepuy. En la superficie no se ve ningún río. El impedimento en el camino paradójicamente fué un alivio psíquico para nosotros. En el acuarífero subterráneo del cual hasta ahora no hemos encontrado la red de surtido que encontramos en Ojos de Cristal. La red de pasillos hundidos pueden medir según nuestra experiencia hasta varios kilómetros! En la superficie del tepuy, al final de la cueva no se nota ningún valle sumergido. Las fuentes del río subterráneo se unen probablemente a través del sistema de rupturas tectónicas (grietas) que se encuentran a 1 km al norte. Es muy probable que detrás de las paredes de piedra, la cueva todavía continue.

La foto-documentación continuo con la exploración y el equipo no tuvo tiempo para dedicarse a fotografiar porque cada miembro de la expedición tuvo su propia cámara fotográfica o su video-cámara. Las mejores tomas fueron realizadas con Rollei SL 66, mientras que las tomas espeleológicas fueron tomadas con una Canon D-10. El problema de la calidad de las tomas de la Cueva Charles Brewer no fué del equipo utilizado sino de las fuentes de luz. Para fotografiar detalles usamos un flash Canon con sistema teledirigido. Para la iluminación se utilizo luz de magnesio en combinación con bombillas vacuo. Para filmar iluminamos los espacios con lámparas alógenas de 1000 W. 

La inmensidad de los espacios subterráneos de la cueva Charles Brewer, supero la imaginación sobre las cuevas de cuarcito. En algunos lugares, la cueva se amplia hasta 100m con una altura de 40 m. Las galerías Karen y Fany que se localizan a una distancia de 3 km desde la entrada, están entre los 10 espacios subterráneos más grandes del mundo. Hay varias galerías similares en la cueva que sobrepasan su volumen cientos de miles de metros cúbicos.
La fauna en la cueva es muy variada. El mayor descubrimiento animal pertenece a un escorpión de varios centímetros de largo o el de un saltamontes del mismo tamaño. En la cueva también observamos varios tipos de arañas.