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Carst en roca cuarcita
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Chimantá massif is a wildly scraggy mountain complex between Caroní and Karuay mighty streams with the area of 1470 square kilometres. The plateaus separated by deep canyons of the Tírica river and its feeders occupy more than a half of the area. Arekuna, the Indian tribe, called these messas: Amurí, Akopán, Churí, Toronó, Chimantá, Agparamán, Tirepón, Abakapá, Apakará and Murey-tepui (Eruoda). The highest point of the whole „flattened“ massif can be found on the last of them in the altitude of 2698 m.

The discoverer of the cave - Charles Brewer Carías
Scraggy, jagged and not clearly arranged massif of Chimanta
Rio Yunek and the Indian village of the same name is the place where we changed our aeroplane for a helicopter.
The Pemon children covered with the layers of mud from the Yunek river.
Photo: J. Pavlík
The sunglight entering through an entrance portal reaches even the side branch of Galeria de los Guácharos
Mayoral beach in the entrance corridor got its name because of Federic for whom we waited there for half an hour when he was returning for his forgotten metrical notebook.
A very beautiful passageway with Vanesa waterfall, a sandglass and the Chumaceiro waterfall starts with this rainbowlike wall.
Champignons are opal from the mineralogical point of view. They owns for their appealing spherical shape to live microorganisms – cyanobacteria of Cyanostylon genus (Aubrecht 2005). Microorganisms of tube-like shape (Brewer 2004) catch aerosol saturated with silicon oxides. Spherical stromatolites raise by exsolution.
The bivouac in Planetarium during the first expedition was the only relatively safe solution when we wanted to explore more distant parts of the cave and eliminate the danger of the entrance parts being flooded and consequent unwanted imprisonness in the cave without the staff needed for staying in the cave longer.
Spider waterfall is the most picturesque place in the Charles Brewer Cave.
The Chayo lake that is about 1 km far away is possible to be reached by fast walk within two hours.
We climbed down into Spider waterfall phreatic pokemon only during the third expedition when the water level was lower.
Our reward was the magnificiently shaped corridor segment that ran through the Guerrero waterfall to the lake in Gran Salón Barrio.
The picturesqueness of space below Cascada de las Araňas is minimally the same as in the corridor above the waterfall.
Charles Brewer in the large side branch – Guácharos dome
La cueva en cuarcitas más grande del mundo Cueva Charles Brewer
Text: Marek Audy, Braňislav Šmída

Hace una semana exploré con
un grupo de amigos una cueva horizontal en el macizo de Chimanta-tepuy
(está más o menos a 100 Km. de Roraima). La boca de entrada el que ya
identifiqué antes, tenía 150 m de ancho y 50 m de altura, pasamos
detrás de el a través de un pasillo estrecho. El paso del agua lo
calculamos en 400 l/s y el diámetro del pasillo variaba de 10 a 50 m.
Caminamos a través de la cueva por 3 horas más o menos, el regreso nos
tomó una hora menos, nuestro paso lo detuvo una gran laguna destrás de
la cual la cueva continuaba. Encontramos la cueva de cuarzo más grande
del mundo.
Charles Brewer Carías 5.4.2004

El macizo de Chimanta está compuesto por varias mesetas aisladas de las
cuales las más grandes son: Amurí, Churí, Akopán y Murei. Esta unión de
los tepuyes y las torres rocosas, ocupan un área de 1470 Km cuadrados,
Chimantá es una de las mas extensas de la Guayana.
El punto más alto del macizo está en el Murei-tepuy (Eruoda) con una
altura de 2698 s.n.m. En el año 1977 Charles Brewer Carías organizó una
expedición científica de ciencias naturales. En el año 2002 fotografió
estereoscópicas aéreas y en las que descubrió más tarde una enorme
ruptura tectónica (Sima noroeste) y cerca de dicha ruptura, un
manantial. Su teoría sobre la existencia de un sistema subterráneo se
confirmó, durante su primera expedición, 27.03.04
Primera expedicion
Los 12 miembros de la expedición
se transportaron en helicóptero
hasta el enorme entrada. Este arriesgado aterrizaje se parecía mas bien
a una operación de tropas militares. En el quebrado terreno, el piloto
apoyó un patín del helicóptero sobre una roca y los expedicionarios
junto con su material brincaron dentro del detrito cubierto por
vegetación escasa. Detrás del boca de entrada, más tarde llamado “Boca
de mamut” se abrió frente a los exploradoras el espacio más grande, con
una rampa cónica de detrito y con una profundidad de 70 m que termina
en el pasillo principal de afluencia. Toda la sala de entrada es
fenomenalmente multiplicada por la existencia de un corredor lateral de
800 m de ancho por 300 m de alto que se une a una altura media (Galería guácharo).
Dicha
impresión se multiplica por el ruido del río que brota de lo
desconocido. Todo el grupo empezó a caminar por un tunel desconocido y
contra la corriente del río, el que en la temporada de sequía, en
marzo, apenas tenía el paso del agua 0,4 m cúbicos por segundo. La
fuerte corriente a veces hacía cascadas y en algunos lugares
desaparecía bajo las gigantes placas de cuarcito caídas desde el techo
de la cueva. El ancho de los pasillos llegaba a veces a 50 m con una
altura promedio de 15 m. Después de caminar un kilómetro, nuestro
camino lo detuvieron varias decenas de metros de una laguna que llenaba
todo el pasillo. Charles Brewer Jr., llamado Chayo, atravesó la
mencionada laguna a través de la cornisa y descubrió que después
continuaba la cueva y se dividía con un perfil más grande dentro del
tepuy.
La primera expedición estuvo equipada solamente con cascos con
lámpara, entonces no estaban preparados para el gigantesco
descubrimiento de la “Atlántida” subterránea. Todos tuvieron en claro
que era necesario equiparse mejor para la próxima expedición, con
técnica de documentación y material espeleológico especial. Los
miembros de la expedición descubridora, se pusieron de acuerdo en
llamar dicha cueva con el nombre de su descubridor, Cueva Charles
Brewer.
Miembros de la expedición:
Charles Brewer Carías, Charles Brewer Capriles, F. Mayoral, A.
Tovar, L.A. Carnicero, F. Tamayo, A. Chumaceiro, E. Wallis, A. Chacón,
C. Barrio, R. Guerrero y F. Delascio
Porovnání mohutnosti podzemních prostor Cueva
Brewer
Segunda expedicion
Unos días después del regreso de la primera expedición, el Sr.
Charles Brewer ofreció su colaboración para la próxima exploración y la
documentación de la cueva a los Sres. M. Audy y B. Šmida, descubridores
hasta este momento de la cueva clásica de cuarzo más grande del mundo,
“Ojos de Cristal” en la parte sur de Roraima (ver Ojos de Cristal). En
un corto lapso de 3 semanas, Charles Brewer logró organizar a través
del correo eléctrónico (mail), otra expedición muy complicada de
material y lógica. No quiso tardar más para terminar la exploración de
la cueva. En este país políticamente inestable, están penetradas
también por intrígas las ciencias. Por esto existían dudas reales
acerca de la posibilidad del robo de tan importante descubrimiento.
La segunda expedición fué preparada minuciosamente y estuvo equipada
con la técnica necesaria y altamente sofisticada. El regresó se acordó
con el piloto del helicóptero para dentro de 5 días. También calculamos
posibles complicaciones o fallas técnicas del helicóptero. Los 7
miembros de la expedición estuvieron preparados para sobrevivir de las
reservas alimenticias durante un mes sin problemas . Todo el equipo
técnico se almacenó en nuestro campamento subterráneo ubicado en los
bloques planos de cuarcito en el entrada principal. Aparte de los
botes, trajes de neopreno y equipo para escalar, dispusimos de la
técnica electrónica más moderna, teléfono vía satelite, emisores
portátiles, técnica GPS, equipo electrógeno y notebook con software
para procesar poligon. Nuestra meta principal fué medir lo más
exactamente la localidad y obtener suficientes datos para poder
realizar un mapa muy detallado. Otro deber importante que tuvimos, fué
recoger muestras de la fauna y la flora y recolectar minerales atípicos
y espeleotemas y también obviamente foto-documentarlos. El enfoque del
poligon principal lo hicimos paralelamente con la exploración. El
poligón fué llevado lo más exacto posible, sin exagerar. Los equipos de
medición fueron dos.
Aparte del tiempo para dormir o transportarse o comer, casi nos
dedicamos básicamente a trabajar. Los datos de medición del camino
principal a la cueva, lo metimos a la computadora en cuanto regresamos
al campamento básico. Como equipo de medición exacto y perfecto, se
mostró el aprobado Topofil Vulcain. La medición de una distancia de
1000 m, se acortó a 60 o 70 m por problemas de comunicación debidos al
ruido causado por el río subterráneo que caía en cascadas o fluía bajo
los bloques de los enormes pasillos. El equipo venezolano usaba medidor
de distancia laser marca Leica Disto en combinación con un medidor de
inclinación y compas. La medición de la longitud fué 40 m más corta,
porque para distancias más largas hubiera sido necesario usar tripie,
esto significaría acortar el paso. La longitud total de la cueva, 4482
m fué calculada de acuerdo a los datos obtenidos.
El río subterráneo tuvo el paso del agua 0,5 metros cúbicos por segundo. Gracias a la temporada de lluvias durante la segunda expedición, el paso del agua subía periódicamente hasta varios metros cúbicos por segundo. En la parte subterránea aparecían sifones y lagunas de varios cientos de metros de longitud, el agua desaparecía y aparecía con intervalos de varias horas. La exploración fué muy riesgosa por esta razón. Existía peligro de aislamiento desde el campamento básico y también peligro de estancia forzosa en el subterráneo, dicho riesgo aumentaba con la distancia recorrida desde la entrada. Después de una experiencia desagradable cuando la entrada se llenó de agua, unos minutos más tarde los exploradores decidimos voluntariamente el encierro en la cueva después del primer punto crítico, colocamos el bote en un sitio más alto y con el equipo para vivaquear entramos al tepuy.
Detrás del supuesto lugar inaccesible, en un cañon de 60 m de ancho,
almacenamos los trajes de neopreno y las cuerdas, sin la ayuda de las
cuales no hubiésemos podido atravesar el río que subía y bajaba
periódicamente. En la cumbre de una pequeña loma que estaba
aproximadamente a 2 km desde la entrada, acampamos en un espacio de 200
m. El planetario como llamamos este lugar (90x1150m) es uno de los
espacios más extensos de la cueva, aún así no nos sentimos seguros en
dicho lugar porque una mañana obscura, la cascada de 3 m que estaba a
una distancia de 100 m de nuestro campamento se silencio y esto fué un
indicio bastante claro de que seguiría otra inundación. Por suerte,
esta vez el nivel del agua bajo en pocas horas, todo el día pudimos
explorar y seguimos avanzando hasta la noche hacia el interior del
tepuy concientes de que la distancia en línea recta podría ser de hasta
10 Km, porque el hundimiento de Ojos de Cristal en Roraima tiene una
distancia de 200 m desde el borde del tepuy.
Los restos de un derrumbe nos impidieron seguir adelante, terminamos en
una tercera parte de la anchura del tepuy. En la superficie no se ve
ningún río. El impedimento en el camino paradójicamente fué un alivio
psíquico para nosotros. En el acuarífero subterráneo del cual hasta
ahora no hemos encontrado la red de surtido que encontramos en Ojos de
Cristal. La red de pasillos hundidos pueden medir según nuestra
experiencia hasta varios kilómetros! En la superficie del tepuy, al
final de la cueva no se nota ningún valle sumergido. Las fuentes del
río subterráneo se unen probablemente a través del sistema de rupturas
tectónicas (grietas) que se encuentran a 1 km al norte. Es muy probable
que detrás de las paredes de piedra, la cueva todavía continue.
La foto-documentación continuo con la exploración y el equipo no tuvo tiempo para dedicarse a fotografiar porque cada miembro de la expedición tuvo su propia cámara fotográfica o su video-cámara. Las mejores tomas fueron realizadas con Rollei SL 66, mientras que las tomas espeleológicas fueron tomadas con una Canon D-10. El problema de la calidad de las tomas de la Cueva Charles Brewer no fué del equipo utilizado sino de las fuentes de luz. Para fotografiar detalles usamos un flash Canon con sistema teledirigido. Para la iluminación se utilizo luz de magnesio en combinación con bombillas vacuo. Para filmar iluminamos los espacios con lámparas alógenas de 1000 W.
La inmensidad de los espacios subterráneos de la cueva Charles
Brewer, supero la imaginación sobre las cuevas de cuarcito. En algunos
lugares, la cueva se amplia hasta 100m con una altura de 40 m. Las
galerías Karen
y Fany que
se localizan a una distancia de 3 km desde la entrada, están entre los
10 espacios subterráneos más grandes del mundo. Hay varias galerías
similares en la cueva que sobrepasan su volumen cientos de miles de
metros cúbicos.
La fauna en la cueva es muy variada. El mayor descubrimiento animal
pertenece a un escorpión de varios centímetros de largo o el de un
saltamontes del mismo tamaño. En la cueva también observamos varios
tipos de arañas.







