Durante la Semana Santa de 1970
decidimos hacer una expedición para escalar la torre del cerro Autana,
siguiendo unos mapas fluviales de gran precisión que había dibujado el
nunca bien comprendido profesor José María Cruxent (1950, 1956a,
1956b), ya que fue gracias a su generosidad como pudimos llegar hasta
el caño Umaj-ajé. Habíamos estimado que desde allí nos resultaría fácil
llegar a pié hasta la montaña para escalarla por su arista Norte para
alcanzar la cueva
První expedice vedla od ramena řeky Umaj-ajé. Doufali jsme, že bude
nejsnazší jít pěšky až k hoře a vylézt po její severní straně
až k jeskyni. |