Aunque durante la exploración previa
habíamos pensado que por aquella chimenea podíamos haber llegado hasta
la cueva casi sin necesidad del “rappel”; apenas iniciamos el descenso
nos dimos cuenta de que las paredes de la grieta se encontraban
separadas más de diez metros y estaban cubiertas por una capa de barro
resbalosa, por lo que nunca pudimos apoyarnos en ellas para “chimenear”.
Mysleli jsme, že severním komínem bychom mohli sestoupit do jeskyně bez
slaňování. |